Saturday, July 28, 2018

NUESTRO LEGADO Y EL RETO DEL FUTURO

Recuperar la dignidad de un país, es rescatar su alma, devolverle sus principios y motivar sus ideales de progreso. ~Pedro Siura

Foto: Cambio 21

Por Pedro Siura
Lima, Julio 27, 2018

Agradezco la cordial invitación de la base de CAMBIO 21 de Habich de hacer el uso de la palabra en este evento tan significativo.

¿Qué puede motivar la presencia de todos nosotros aquí y ahora?
Sin duda alguna la ocasión que nos congrega esta noche tiene un valor en la honra y en el orgullo. Pues la mejor manera de expresar nuestras virtudes es evidenciándolas con referentes que nos motivan a ser mejores. 

Decimos honra, pues que mejor honor es tener como depositario de nuestra dignidad nacional a quien precisamente sembró los cimientos del desarrollo de la nación. Y también decimos orgullo, pues esa siembra fue una siembra productiva, de la cual hemos cosechado libertad, paz, desarrollo. ¡Cómo no estar orgullosos!

Recuperar la dignidad de un país, es rescatar su alma, devolverle sus principios y motivar sus ideales de progreso.

Tremenda siembra dio magnífica cosecha, por eso estamos congregados esta noche, para rendir un merecido homenaje, un encomiable tributo, un alto reconocimiento a quien consideramos el sembrador de la dignidad peruana, nuestro líder político. Alberto Fujimori.

Como fujimoristas que todos nosotros somos, las fiestas patrias, el homenaje a la independencia del Perú, cobra un significado adicional igual de importante e igual de significativo. Cada 28 de Julio los fujimoristas izamos la bandera del Perú. Cada 28 de Julio los fujimoristas también celebramos el cumpleaños del presidente Fujimori, nuestro líder político.

El día de Fujimori es el mismo día del Perú. Los adversarios bien pueden señalar que ello se debe a una coincidencia en las fechas, un evento al azar carente de relevancia.  Pero para los fujimoristas se trata de un hecho determinado por la historia del Perú, que haciéndole frente a su destino le dio a este país el líder que con urgencia se necesitaba para conducirnos al desarrollo y el progreso. 

Desde aquel 28 de Julio de 1993 empieza la historia con un niño peruano, que al igual que muchos crece en medio del esfuerzo emprendedor, basado en la esperanza de superación, en la ética del trabajo, y en la ayuda al prójimo. Si pues, los grandes líderes como Fujimori, guardan los mismos valores de quienes somos sus seguidores, y por eso, ochenta años después, él continúa siendo el mejor representante de millones de compatriotas. 

Son ochenta años de historia sobre un peruano que cuando llegó a la plenitud de su éxito profesional y a la consagración de su vida familiar, decidió abrir las puertas de sus triunfos personales para orientarlos al servicio público desde el liderazgo político. 

Esta decisión de Fujimori, de compartir sus capacidades, de colocar sus habilidades al servicio del Perú es una de las mejores muestras de grandeza. ¿Y en qué reside esta grandeza?, es el Perú por delante. Si tuviéramos que sintetizar en una sola frase al gobierno de Fujimori, bien podemos decir que se puso al Perú por delante.

Cada reforma emprendida, cada ley creada, cada obra construida, cada tratado firmado durante el gobierno de Fujimori, no se hizo pensando en lo que sería mejor para determinado partido político, sindicato o grupo económico, cada una de estas acciones se hizo teniendo como objetivo el beneficio del país.  Por eso cuando preguntamos ¿qué es el gobierno de Fujimori? podemos responder, el gobierno de Fujimori es el Perú por delante.

En estos ochenta años de vida de Alberto Fujimori que esta noche celebramos, queremos también renovar este compromiso que debe demarcar la línea política en CAMBIO 21, cual es la de ser un proyecto amplio, eficaz, constante, y que por todos sus objetivos tenga siempre al Perú por delante.

¿Y qué podemos hacer para lograr esto?
Volvamos a mirar el gobierno de Fujimori, la fuente idónea de este proyecto político. Solo sí sabemos mirar nuestro reciente pasado con orgullo, y sí sabemos rescatar de el las líneas maestras que han permitido el desarrollo del Perú, podremos emprender el siguiente paso que consolide el futuro de la nación. 

No se trata de vivir en el pasado como dirían los adversarios, sino de darle valor a la experiencia y de aprender a mejorar en donde se pudo haber hecho más, solo así seremos capaces de afianzar nuestra identidad política, sí, nuestra identidad política.  

Si decimos que somos fujimoristas entonces pues reconozcámonos como tales, y recojamos el legado del gobierno de Fujimori, del presidente Fujimori, otra vez digo, recojamos ese legado ya que como fujimoristas somos herederos de ese legado, toca ahora continuarlo y dotarlo de los atributos propios de la política del siglo XXI. 

¿Cuál podría ser ese punto de inicio?
La primera herencia bien puede ser la Doctrina de la Acción. ¿Y qué es eso?, tal vez o mejor, es definirla con todo lo que se hizo aplicando la Doctrina de la Acción.

Con la Doctrina de la Acción se eliminó la hiperinflación y la retracción económica, se estabilizó la economía y se insertó al Perú en el mercado internacional.  

Con la Doctrina de la Acción se enfrentó al terrorismo, se hizo uso de técnicas de inteligencia, de frentes militares, de puestos policiales, rondas campesinas, y tribunales de justicia para lograr la pacificación del país. 

Con la Doctrina de la Acción se construyó, ladrillo por ladrillo  mucha de la infraestructura pública que hasta el día de hoy es prueba indubitable de buena gestión.

Con la Doctrina de la Acción, se cerraron viejos conflictos con países limítrofes que ningún gobernante anterior quiso hacerse cargo. De este modo la paz interna se vio complementada con la paz externa. Por eso decimos que el fujimorismo es paz.  

Con la Doctrina de Acción se elaboró la actual constitución política, aprobada no por políticos, sino por el pueblo peruano mediante un referéndum. Es sobre esta Constitución de 1993, aún vigente, es sobre la Constitución de Fujimori que se ha construido y se sigue construyendo el desarrollo del Perú. Otra tarea importante es defenderla por que hay quienes quisieran derogarla.

Que estos ochenta años del presidente Fujimori que todos celebramos hoy, sea memorable porque lo hacemos con nuestro líder otra vez en libertad. Gracias a Dios, finalmente se hizo justicia. 

Que esta celebración de los ochenta años de Fujimori nos sirvan para reflexionar sobre los retos de este futuro próximo, donde la importancia de emprender proyectos, de moverse hacia adelante, de ser activos en el quehacer público, ha sido una de las columnas que impulsaron al gobierno de Fujimori.

Insisto, aprendamos de los años noventa, y también miremos al futuro para mejorar lo que se pudo hacer mejor con una propuesta de desarrollo para este siglo XXI. ES CAMBIO 21 estimado compatriota Kenji Fujimori, usted es ahora el primer legatario de este suceso, aquí lo apoyamos, y confiamos en usted.  

¡Felices fiestas patrias presidente Fujimori!
¡Feliz cumpleaños presidente Fujimori!
¡Y para todos, qué viva el Perú!
¡Qué viva el presidente Fujimori!
¡Qué viva CAMBIO 21!