Saturday, July 9, 2016

LOS JUBILADOS GANAN UNA PROLONGADA LUCHA DE PENSIONES CON RENCO DE IRA RENNART

Traducción al español del original en inglés:

Retirees Win Lengthy Pension Fight With Renco’s Ira Rennert
By MARY WILLIAMS WALSH  MARCH 4, 2016



LOS JUBILADOS GANAN UNA PROLONGADA LUCHA DE PENSIONES CON RENCO DE IRA RENNART

Foto: New York Times


La victoria de los jubilados es sólo la segunda en 42 años que el Federal Pension Benefit Guaranty Corporation ha exigido a una empresa desenrollar una pensión de "terminación", un acuerdo temido en el que una empresa en quiebra corta un fondo de pensiones y lo deja para que el gobierno se haga cargo. El gobierno asegura las pensiones de la empresa, pero su seguro es limitado, por lo que los jubilados tienen que enfrentar las fuertes pérdidas.

En un acuerdo anunciado el viernes, el extenso conglomerado del Sr. Rennert, el Grupo Renco (Renco Group), será obligado a pagar —en su totalidad— las pensiones de unos 1,350 jubilados que trabajaban en la filial, RG Steel, que se declaró en quiebra en el 2012 y la cual está en proceso de liquidación. Eso significa revertir los recortes de pensiones que se hicieron en la terminación de su plan.

Tom Reeder, el director ejecutivo de la compañía de seguros de pensiones, llamó al acuerdo "un resultado extraordinario para los participantes del plan", porque es muy raro que las pensiones sean cortadas y luego restituías a su valor original. 

El acuerdo da como fecha de restauración [de pensiones] a noviembre de 2012, la fecha de terminación, y está diseñada para que los jubilados tengan todo el dinero que se perdió en el período en que se redujeron sus beneficios. El Sr. Reeder dijo también que Renco había aceptado reembolsar al organismo de pensiones, sus gastos.

En un comunicado, la empresa negó cualquier responsabilidad o negligencia. Este dice que el "acuerdo con P.B.G.C. fue la resolución más sensible, económica y práctica resolución de la controversia, y pone fin al significativo costo y a la distracción de un continuo litigio".

Típicamente, la agencia federal se hace cargo de un fallido plan de pensiones si un juez determina que hacerlo es la única manera que una empresa puede posiblemente reestructurarse. La agencia ha dado ese paso en más de 4,600 planes de pensiones desde su fundación en 1974.  Los jubilados entonces normalmente obtienen sus cheques de la agencia por el resto de sus vidas.

Pero la quiebra R. G. Steel estaba lejos de ser típica. R. G. Steel era más o menos como la quiebra de un descendiente de un padre súper-rico. En casos como éste, las reglas especiales entran en juego -en particular, la regla en que la empresa matriz rica y cualquier hermano bajo el mismo control corporativo, son responsables conjuntamente de los problemas de pensiones de sus parientes en quiebra.

En el caso del Sr. Rennert, significaba una exposición, no sólo por su conglomerado de minas, fundiciones y plantas de fabricación tan lejanos como en el Perú, sino también por su casa palaciega en Sagaponack en Long Island, reportada por ser la vivienda familiar ocupada más grande en los Estados Unidos.

La casa, conocida como Fair Field, se extiende a través de 62.000 pies cuadrados, en una parcela junto al mar de 64 acres. Su valor de tasación del año pasado era $ 248 millones, más de tres veces el déficit en los fondos de pensiones de R. G. Steel cuando la empresa quebró. Y el propietario legal de Fair Field es una empresa privada, Blue Turtles, también controlada por el Grupo Renco y por lo tanto responsables solidarios de las pensiones de la compañía de acero [R. G. Steel].

Fair Field se encontró en una situación de riesgo similar hace 10 años, cuando otra compañía, entre las muchas que tiene el Sr. Rennert, WCI Steel, se declaró en quiebra. La agencia de pensiones señaló que estaba dispuesta a tomar Fair Field y otras explotaciones en 2006, por la composición de Renco de un déficit de $ 189 millones en el plan de pensiones de esa compañía, para asegurarse antes de cualquier terminación del plan de pensiones.  

En lo que parece ser una coincidencia, el valor estimado de Fair Field entonces, fue de $ 185 millones de dólares, casi exactamente la cantidad del fondo de pensiones que estaba corta. Pero Renco finalmente se comprometió a pagar a los jubilados de WCI Steel sus pensiones, a pesar que perdió el control de la empresa en quiebra. Con los temores de pensiones disipados, el gobierno dio marcha atrás. 

En el 2012, algo similar pareció estar ocurriendo en R. G. Steel. Renco lo compró en el 2011 por $ 1,2 mil millones. Tenía una pensión que estaba en un déficit de casi $ 70 millones. En el 2012 se declaró en quiebra.

Poco antes de la quiebra, la compañía del Sr. Rennert fue a buscar financiación para la nueva filial. El acuerdo eventualmente se logró, Cerberus, un grupo de capital privado (Private Equity), llamó para comprar una participación del 24.5 por ciento en R. G. Steel.

La Pension Benefit Guaranty Corporation dijo que el acuerdo no estaba destinado a revivir R. G. Steel, sino reducir la participación en la propiedad de Renco del 100 por ciento a menos del 80 por ciento —la estipulación para ser incluido— en el llamado grupo que controla y que es co-responsable de las obligaciones de las pensiones. 

La compañía negó que esta había sido su intención, diciendo en su comunicado que había "actuado adecuadamente y dentro de sus derechos al concluir una transacción financiera que tuvo el efecto secundario de la liberación de Renco de responsabilidad por los planes de pensiones de R. G. Steel."

Además, según el documento, "El único propósito de los esfuerzos de Renco para obtener financiamiento para R. G. Steel era resolver un problema de liquidez de la empresa y salvarlo de la quiebra."

El gobierno también dijo que Renco había mentido cuando se le preguntó acerca de la transacción, para no permitir que la aseguradora de pensiones se enterara del cambio de propiedad, hasta que fuera demasiado tarde. Una vez que un grupo controlado se ha roto, la agencia de pensiones pierde su capacidad para ir tras los activos de la empresa matriz.

Cuando R. G. Steel se declaró en quiebra, el gobierno federal tuvo que hacerse cargo de las obligaciones de pensiones y cubrir una pérdida de $ 70 millones. Se demandó por fraude a Renco, argumentando que el acuerdo con Cerberus estaba destinado principalmente para romper el vínculo entre R. G. Steel y la riqueza de Renco.


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