Wednesday, February 11, 2015

LA MAQUINARIA ONEGERA DETRÁS DE LA CONDENA DE ALBERTO FUJIMORI

"Para resumir, esta condena pone una línea de igualdad entre Abimael Guzmán, jefe terrorista, y Alberto Fujimori, el Presidente que lo venció y que, en consecuencia, salvo al Peru de la pesadilla, de una especie de nazismo rojo” ~Ricardo Uztarroz.


Foto: Avelino Guillen, RPP
Foto: Rivera, La Republica.pe    
Fotos: Gloria Cano, CanalN
                     
Por muchos años se sospechó que algunas ONG de DD.HH estuvieron implicadas en la persecución y la condena de Alberto Fujimori por los casos de Barrios Altos y la Cantuta.  Las continuas apariciones mediáticas de los vivaces defensores de los DD.HH, daban la impresión de tener una ferviente dedicación al servicio de la justicia y los derechos humanos.  Sin embargo, el desmedido y voraz lenguaje de odio —inclinado al incordio e infundio contra el expresidente,  no parecía ser del todo altruista.  Como es de conocimiento público el odio visceral que los miembros —en su mayoría— de estas ONG expresan, muchos vienen de la izquierda radical, hermanos ideológicos de los grupos delincuenciales, Sendero Luminoso y MRTA, a cuya cúpula Alberto Fujimori derrotó.  Mas aún, algunos malos jueces y fiscales de la cofradía judicial caviar al servicio de una maquinaria oenegera, de manera irracional e inimaginable violaron el principio de legalidad, derecho consagrado en el derecho internacional con el único afán de condenar al expresidente Alberto Fujimori. 

Lo cierto es que dos ONG de DD.HH estuvieron colaborando con la fiscalía para condenar al expresidente Alberto Fujimori.  ¿Con qué medios se podría dar tal sustento o asesoría? ¿Quién podría tener la capacidad de desembolsar grandes cantidades de dinero para movilizar, a toda una maquinaria mediática, legal, y social en contra del expresidente?   La pagina web del Open Society revela que “cuatro beneficiarios colaboraron durante el proceso para informar el debate a través de conferencias, análisis políticos y legales, contacto con los medios y misiones de observación internacionales.”

A través de Open Society Foundations, con oficinas diseminadas por todo el mundo, el magnate George Soros concede “becas” para fomentar diversos temas relacionados a la transparencia del Estado, acceso a la información pública, democracia, educación, etc. George Soros también es conocido por ser un narcopromotor que busca legalizar el uso de las drogas en todo el mundo, él considera que la legalización de la marihuana reduciría la criminalidad y su regulación le permitiría al Estado recaudar una buena cantidad de impuestos que podrían invertirse en educación y programas sociales, etc.  Asimismo, Soros no oculta a su “pet” y en carta abierta publicada en el Wall Street Journal, el 26 de octubre del 2010, explica las razones de su apoyo a la legalización de la marihuana.

Por lo tanto Soros solventa cuantiosas campañas en todo el mundo con el fin de legalizar la marihuana como es la campaña para la legalización de la marihuana en Uruguay. Igualmente en el 2010 donó un millón de dólares para promover la Proposición Nº 129 en el estado de California, EE.UU., para entre otros, discriminalizar su consumo, pero tal esfuerzo fracasó.  

Por otro lado el magnate donó un millón de dólares al candidato Alejandro Toledo, para “la marcha de los cuatro suyos”. Según el artículo de EIR, el acuerdo entre Soros y Toledo, urdida en complicidad con el gobierno de Bill Clinton, se dio en Varsovia, Polonia, cuando ambos asistieron a la conferencia "Towards a Community of Democraties" (Hacia una Comunidad de Democracias), Gustavo Gorriti también fue parte de este encuentro.  Pero Soros no quedó satisfecho con la rendición de cuentas que dio Toledo sobre la utilización del dinero, aún cuando Gorriti defendió la claridad de la misma.  Pedro Tenorio nos da una visión de lo sucedido con el dinero de Soros en la edición de Caretas del 10 de mayo del 2001. Es pertinente recalcar que la ONG "Fundación para la Democracia del Perú y América Latina a la que se refiere Álvaro Vargas Llosa, y cuyo director fue Joseph Maiman —el donante, de las propiedades en el caso Ecoteva— fue creada en el Estado de la Florida, EE.UU., hoy inactiva y sin informe alguno sobre sus transacciones monetarias. Posteriormente Álvaro Vargas Llosa admitió en el programa El Francotirador que a través del Proyecto Democracia (Project Democracy), la marcha de los cuatro suyos fue solventada por Soros para traerse abajo al gobierno de Alberto Fujimori.


Fuente: Corporacion Wiki, Florida, EE.UU.


Según la página Web del Open Society Foundations:
Foto: Cesar San Martin, sistemas.amagedu.pe
Foto: La Cantuta, ateaysublevada.over-blog.es
Foto: Barrios Altos y la Cantuta, derechoshumanosenelmundo,blogspot.com
Foto: Ronald Gamarra, RPP

De la misma manera se crearon portales en el internet A fin de fomentar el debate informado, el Instituto Praxis para la Justicia Social, otro beneficiario de las Fundaciones para una Sociedad abierta, publicó un blog bilingüe (español e inglés) para ofrecer noticias de última hora, publicaciones de observadores internacionales, análisis legal, historias de víctimas y enlaces a documentos relevantes.”  

Para poner presión mediática internacional a favor de una sentencia condenatoria se crearon dos paginas Web, el “blog bilingüe” que lleva el nombre del expresidente Fujimori, el cual todavía opera y le hace seguimiento a Keiko Fujimori.  Y el blog del Instituto Praxis que parece estar dedicado a inversiones, según el link publicado por Open Society Foundations.

Hubo entonces todo un aparato con miles de dólares al servicio de la fiscalía, con la venia de Avelino Guillen, quien fue el fiscal acusador, así como al servicio del Juez San Martín y su supuesto y cuestionado intercambio de emails con el foro penal de Alicante en España. Y de donde a razón de un gran “silogismo” —como él lo definió en la entrevista a Althaus, en la HoraN  se construyó la figura de la autoría mediata, —adecuación de Roxin y Zaffaroni— usada en tribunales internacionales para delitos de guerra y de terrorismo de Estado.  
Foto: Soberón, LaRepublica.pe
Foto: Gerardo Saravia, incendiarioblog.blogspot.com

En conclusión, las sospechas que se tenían de IDL y APRODEH son totalmente fundadas, ambas ONG recibieron cuantiosas cantidades de dinero de George Soros a través de las Fundaciones para una Sociedad abierta —Open Society Foundations— para asesorar y dar apoyo a la fiscalía en la condena contra el expresidente Alberto Fujimori.  Cabe anotar que existen documentos que sustentan estas becas ya que Soros es muy cuidadoso en transparentar la utilización de sus donaciones.  Con esta nueva información resultan congruentes que los asiduos promotores de la justicia, miembros de IDL y APRODEH, se rasgaran las vestiduras todos los días en cuanto medio de comunicación podían; después de todo había que sustentar el proyecto Fujimori, y los fondos recibidos de Soros. Lo que es inaudito, es el hecho que Avelino Guillén se prestara para este tipo de asesorías provenientes de quienes representaban a una parte en el juicio contra el expresidente Fujimori, violando la pluralidad de  sus derechos constitucionales.  Hoy cobra relevancia el artículo del ex periodista de la AFP en Lima, Ricardo Uztarroz, en donde expresa "como a falta de pruebas, la parte civil y el fiscal cambiaron" las acusaciones hasta adecuarla a una "que les relevara de pruebas" como se dice en los supuestos emails entre el foro Penal de Alicante y el juez San Martin. El fiscal Avelino Guillen tiene que explicar, ¿por qué permitió que asesores de una de las partes ofreciera servicios de asesoría jurídica a la fiscalía, violando el debido proceso? 

Thursday, February 5, 2015

EL ARTE CAUTIVA

"La finalidad del arte es darle cuerpo a la esencia secreta de las cosas, no el copiar su apariencia."  Aristóteles. (384-332 AC

La cautiva: Esteban Echevarría, 1836.
La cautiva: José Alberto León, 2014.  El Comercio 25 de octubre del 2014.


Recientemente el arte ha desatado una gran controversia —la que no es nueva— existe desde el Avant-Garde, entre la institución del arte y las preocupaciones epistemológicas y socio-históricas de una sociedad. La búsqueda de soluciones sobre la función del arte iniciada por la vanguardia, ha sido hasta el momento, un fracaso.  Igualmente, durante los últimos años el postmodernismo intenta crear una nueva “praxis”, y así socavar más aún las estructuras de la institución del arte, impidiendo su autonomía.  Y aunque el retorno a los espacios diferenciados por el tiempo y espacio, es imposible, muchos críticos creen que la pretendida nueva “praxis” del postmodernismo merece un examen crítico que evalúe sus abusos y excesos.  Es así que la puesta en escena del drama “La cautiva” —defendida por muchos y repudiada por otros— propone un cuestionamiento serio sobre la función del arte, la mezcla de la historia y la ficción, y el placer estético.  Siendo el drama un género con algunas restricciones, la crítica se centrará en su heteronimia y la institucionalización social de la interacción del arte con las personas. El arte no puede engendrar dudas sobre un evento histórico, recurriendo a la ficción como sustento, a punto de, cambiar su verdad misma; tampoco puede ser un “proyecto comunitario” de “enseñanzas” pues para ello tenemos varias disciplinas.  El arte debe cumplir su función estética y no someterse a “proyectos de masa”, ni a mezclar la historia con la ficción, pues se presta a falsas interpretaciones.

Peter Burguer, critico alemán, es uno de los más acérrimos detractores de los excesos de la vanguardia y los abusos del postmodernismo.  En “Theory of the Avant-Garde”, Burguer propone a las décadas de 1890-1930, como “las cuatro décadas de vanguardia histórica", un periodo de experimentación de formas iconoclastas y herméticas.  La vanguardia trajo muchos “ismos” al lenguaje del arte, y su crítica se posiciona en Europa, prominentemente en Francia, Alemania, y parte de Suiza.  La vanguardia fue para Europa lo que el postmodernismo fue para Norteamérica durante los años 60 y 70. La vanguardia pretendió desestabilizar la institucionalidad del arte y rechazar los efectos del capitalismo, proponiendo una nueva praxis de vida desde la base del arte, asegura Burger (47).

El postmodernismo, por otro lado, ha sucumbido ante las visiones "deconstructoras" —en su mayoría heredadas de la teoría marxista—.  El arte entonces, se convierte en comunitario o de “masas”, opcional y anárquico. Y tal como propone Theodor Adorno en Aesthetic Theory, “el arte como un modo de socialización que permite a los propios intelectuales volverse entidades resistentes fortificados”.  Esta visión coincide con la actitud de muchos intelectuales peruanos, llamados “caviares”, cuya fortaleza parece residir en la defensa del “arte como memoria”, aquella memoria trastocada que esencializa al terrorista, un individuo colonizado y pobre, “víctima” de una sociedad indolente, aún cuando él fue el victimario.  De igual manera se esta construyendo un Museo de la Memoria, para que el mensaje del “conflicto armado interno” cale en la población y nadie lo refute so pretexto de ser arte, un disfraz de “la verdad”, originada del funesto informe de la CVR.   Es de este modo que un grupo de intelectuales caviares pretende crear nuevos significados, nuevas praxis, que intentan destruir la memoria del terrorismo acaecido en el Perú.

Pero si la perspectiva  del arte, desde un comienzo esta basada en un sistema de imágenes, ¿cómo criticar a la sociedad desde una posición epistemológica?  El Postmodernismo altera las formas recurriendo a conceptos que se prestan a una multiplicidad de interpretaciones, incluyendo las opuestas. Al referente Ortega y Gasset en “La deshumanización del arte”, propone que “un placer estético, tiene que ser un placer inteligente” (9).  Por lo tanto sostiene que:

“Es muy fácil que a un contemporáneo menor de treinta le interese un libro donde so pretexto de arte, se le refieran las idas y venidas de unos hombres y unas mujeres. Todo esto le sabe a sociología, a psicología y lo aceptaría con gusto si, no confundiendo las cosas, se le hablase sociológicamente o psicológicamente de ello. Pero el arte para él es otra cosa.” (32).

Pero no se puede hablar de “La cautiva”, el drama, sin antes dar una breve referencia de “La cautiva”, poema épico de Echevarría, 1836. El Poema parte de una visión romántica hacia los modos de vivir del pueblo, que les descubrió las posibilidades de una literatura autóctona basada en las peculiaridades históricas y geográficas de la Pampa.  Ya por entonces cundía también la formula del liberalismo político. El tema central del poema, es el cautiverio de María, a quien luego se le adhiere su esposo, dos personajes cultos luchando por su libertad en la inhóspita Pampa argentina, y en contra de los indios. El escenario del poema de Echevarría es la Pampa, espacio abierto y a la vez el cautiverio de los indios y animales salvajes: la barbarie. La Pampa es un personaje en el poema, es la naturaleza hostil, que acompaña el estado de ánimo de los personajes, donde sucede una quemazón que atrae a las aves de rapiña, al tigre y el indio que es uno más de ellos.  El canto y el paisaje americano son los elementos redentores del poema.

La cautiva, drama, de Luis Alberto León se enfoca en un tema histórico que bañó de sangre al Perú en los 80 y 90: el terrorismo asesino y genocida de la banda maoísta Sendero Luminoso y MRTA.  El drama se inicia avalando la noción de Conflicto Armado Interno, término plasmado en la Comisión de la Verdad y Reconciliación, y sustentado por la Cruz Roja Internacional para efectos de acogerse a beneficios establecidos por tribunales internacionales.  Dicha noción intenta equiparar a las fuerzas del orden constituidas por mandato constitucional, con grupos terroristas delincuenciales.

Más aún, León crea un nuevo prototipo, el de las Fuerzas Armadas como el personaje sinónimo de la “barbarie”, el ave de rapiña, que como en la Pampa argentina, se alimenta de carroña. Igualmente, se escenifica que el militar no sólo realiza actos de aberración, sino de necrofilia, dando a entender que el caído fue execrado. La ironía reside en que el acto de la barbarie se da en un espacio “civilizado”, cerrado, frío y lúgubre, la morgue es el cautiverio.  Pero el sentido metafórico de los personajes y su impacto en la audiencia, no tendrían importancia si la temática del drama fuera puramente ficticia.  El hecho es que la temática no lo es y esta discrepancia propone un conflicto entre lo que es verdad y lo que no lo es.  Y aunque algunos defienden la noción que la ficción tiende a dar una cara humana al evento histórico, esta es peligrosa, por cuanto puede crear confusión al presentarse como cierta, ya que la historia no se presta a lo imaginario, pues sus hechos nacen de su verdad misma.  Muchos periodistas, políticos y hasta su autor, defienden a la obra por ser un drama de ficción.  Sin embargo, a la misma vez ellos, señalan al drama, como una obra de arte que “invita a la reflexión” —de lo acaecido en los 80 y 90— noción que da por sentado este sentido de verdad, una gran contradicción.

Por último, todo discurso histórico debe ser objetivo, sus eventos reales deben hablar por sí mismos y no ser objeto de narración, tal y como lo afirma Hayden White en “The Content of the Form” (9).  Desde la posición de la política cultural  —la cual es el centro de la Vanguardia y el Postmodernismo— podemos cuestionar si un proyecto cultural como “La cautiva”, el cual pretende restituir la vida al arte, no esta exento de abusos que le quitan legitimidad.  El arte, debe mantener su autonomía y no estar sujeta a posiciones políticas y/o ideológicas que produzcan una variedad de interpretaciones multidisciplinarias alejadas de su valor estético.  El arte debe deleitar, no debe ser un constante proyecto de mutación social dedicado a servir a un grupo de intelectuales caviares, cuya fuente de referencia nace del pensamiento marxista, aquel que fustiga el pensamiento canónigo.  De igual manera, “La cautiva” el drama, no debe mezclar la historia con la ficción, bajo el so pretexto de arte, pues imparte en la audiencia una noción de veracidad y certeza que no tiene.  Los peligros de esta nueva praxis heredados de la vanguardia y el postmodernismo continúan siendo graves pues se desnaturaliza y se “deconstruye” la esencia del arte y de la historia.  Después de todo, la  única cautiva resulta ser aquella memoria terrorista que lucha por reivindicarse a sí misma, no en museos, ni en obras de arte, sino en la memoria de los que vivieron el horror de Sendero Luminoso y el MRTA.

Bibliografía

Adorno, Theodor.  Aesthetic Theory.  Ed. Gretel Adorno and Rolf Tiedemann. 
Trans. Robert Hullot-Kentor. Minneapolis: University of Minnesota Press.  1997 

Burguer, Peter. Theory of the Avant-Garde.  Minneapolis, 1984. 47.

Echevarria, Esteban.  “La cautiva.” El matadero La cautiva. Madrid: Ediciones  
Cátedra. Leonor Fleming.  Ed. 1993.

La cautiva.  Por Luis Alberto León.  Dir. Chela de Ferrari.  Act. Nidia Bermejo, 
Alaín Salinas.  Teatro La Plaza de Larcomar. Lima. Oct 2014.

Ortega y Gasset, José.  La deshumanización del arte. Madrid: Revista de 
Occidente en Alianza Editorial. 1925. 9, 32.
     
White, Hayden.  “The Value of Narrativity in the Representation of Reality.”  
The Content of the Form: Narrative Discourse and Historical Representation
London: The Johns Hopkins University Press. 1990. 9.